Slayer - Reign In Blood (1986): La evolución del Thrash Metal al extremo
HISTORIA
A mediados de los años 80s, se publicó una de las piezas claves para uno de los géneros más agresivos y sucios del Metal, el Thrash Metal, consagrando su sonido y al reconocimiento, mediante Def Jam Recordings, Slayer divulga su tercer material de estudio, el icónico Reign In Blood en 1986, exactamente el 7 de octubre con el reconocido productor Rick Rubin, siendo su primera vez trabajando con la banda.
A diferencia de sus trabajos anteriores como Show No Mercy y Hell Awaits, en Reign In Blood limpiaron su sonido pero sin dejar su velocidad y violencia característica, optando por guitarras secas (sin ecos), baterías cuadradas y ultra-rápidas, refrescando el sonido sucio de los orígenes del Thrash Metal a algo más violento y rápido, pero a su vez más ordenado, sin traicionar la esencia que los caracterizan, siendo un destacado de su estilo, debido a que otras bandas como Metallica y Megadeth en esos años, tomaron caminos más melódicos y progresivos, pero Slayer hace todo lo contrario. Tal fue su camino, que prepararon los cimientos de lo que sería el Death Metal vieja escuela, para las futuras bandas como Possessed, Death y Morbid Angel.
El contexto detrás de este disco, surgió debido a que Rick Rubin visitó un concierto de Slayer, asombrando por la intensidad de la banda, tomando la riesgosa decisión de contratarlos, la banda estaba en duda porque Rick había producido solamente Hip Hop como Run-D.M.C. y Beastie Boys, pero decidieron firmar para una mejor distribución.
La otra razón del nacimiento del LP, es más un tema ideológico, ante el mercado plagado de bandas Glam Metal o de estética más glamorosa, queriendo alejarse de la accesibilidad sonora y apariencia “repulsiva” para los fans más puristas.
Es un material de estudio digno de ser llamado clásico, por todo lo que conlleva y lo que representa, llevando a mejorar un sonido relativamente nuevo al siguiente nivel, influenciado a cientos de bandas en hacer lo mismo, un legado muy poco visto.
FORMACIÓN
Tom Araya - Bajista y voz
Kerry King - Guitarra
Jeff Hanneman - Guitarra
Dave Lombardo - Batería
DATO FREAK
Durante las grabaciones, nunca contaron la duración al momento de componer y grabar todo, recién se dieron cuenta al mezclar los temas, el ingeniero Andy Wallace quedó sorprendido, por el tema de que el álbum completo duraba menos de 29 minutos, lo cuál cubría solo la parte A de un cassette de audio, lo cuál Rick Rubin no le importó y así quedó como producto final.